Entonces es cuando nuestros seis sentidos funcionan correctamente, lo que significa que vemos los colores correctamente, escuchamos los sonidos correctamente, olemos correctamente, saboreamos correctamente, tocamos correctamente y tenemos una mente correcta.
Negatividad significa que nuestros seis sentidos todavía no están en el camino correcto, que es el camino de la verdad. No es una exageración decir que, con la negatividad, nuestros seis sentidos están en la dirección torcida.
Si no utilizamos los seis sentidos correctamente, nuestra conciencia de discriminación, que es la séptima conciencia, pone nuestra mente y todo nuestro pensamiento en la dirección negativa. Los resultados de esta negatividad se acumulan en la conciencia almacén de la mente, que es la octava conciencia, y, por consiguiente, ahí se acumula mucho karma negativo.
Ser positivo significa utilizar siempre los seis sentidos en una dirección positiva. Entonces, la séptima conciencia, que es la conciencia de la mente que discrimina, nos hará utilizar la mente en una dirección positiva, actuaremos de una manera positiva y, por consiguiente, en la octava conciencia se acumulará mucho karma positivo y este buen karma se convertirá en nuestra virtud. La ignorancia, que es oscuridad, desaparecerá. La luminosidad y la claridad resplandecerán automáticamente. Es como cuando se van las nubes y sale el sol.
Si todos podemos alcanzar esta enseñanza, seguirla y creer en ella, podemos conseguir la paz mundial.
Por supuesto que podéis llevar a un caballo sediento a un pozo y mostrarle el agua, pero si el caballo dice “no”, ¿qué podéis hacer? Por favor, decidid en qué dirección queréis ir.
Acerca de las enseñanzas diarias; nota aclaratoria e informativa: